Automatización con agentes · Entrenados y administrados por nosotros
Entrenamos agentes de inteligencia artificial para que hagan un proceso entero de tu empresa. Los administramos nosotros, trabajan las 24 horas, y cada mes recibís el trabajo terminado con lo que hay que reclamar, corregir o decidir.
Sobre 1.240 comprobantes de cinco tarjetas. Cada diferencia llega con el número de cupón y la liquidación donde debería estar.
Sobre 640 facturas. Cada una comparada contra su orden de compra y su remito, antes de que salga el pago.
Cruzando tu costo real —con flete e impuestos— contra el precio de venta y el de la competencia. No es un listado de precios ajenos: es qué podés cobrar y seguir ganando.
Sobre 2.900 productos, cruzando ventas reales, stock y cuánto tarda cada proveedor en entregar. El aviso llega antes del quiebre, no después.
El vendedor manda el pedido como venga —un PDF, un mail, una foto— y recibe la cotización armada. Antes tardaba dos días.
Sobre 210 cuentas activas, priorizadas por monto y por riesgo. Los casos que necesitan criterio los pasamos a tu equipo.
Los montos son ilustrativos y están expresados en dólares. Los de tu operación los medimos en la primera reunión.
Si nunca trabajaste con esto
No hace falta que entiendas cómo funciona por dentro. Sí conviene saber qué hace, quién lo cuida y qué pasa cuando se equivoca.
Qué es
Un programa que hace una tarea entera, no un paso. Lee lo que llega, decide según tus reglas y deja el trabajo hecho. No es un tablero que después alguien tiene que interpretar.
Entrenarlo
Es enseñarle cómo trabaja tu empresa: tus precios por cliente, tus excepciones, cómo nombra las cosas cada proveedor, qué se aprueba solo y qué no. Eso es lo que hacemos las primeras semanas.
Administrarlo
Es lo que hacemos todos los meses: mirar que trabaje bien, corregirlo cuando un sistema o un formato cambia, y sumarle reglas nuevas. Nadie de tu equipo aprende a operar nada.
Cuando duda
Un agente bien armado sabe cuándo no sabe. Lo que necesita criterio se lo pasa a una persona de tu equipo, con el caso ya armado. No inventa una respuesta.
Trabajan las veinticuatro horas, todos los días. El pedido que entra a las once de la noche está cotizado a las once y cinco. La conciliación del mes cierra el día primero a la mañana, sin que nadie tenga que arrancarla.
Las cuatro cuentas que cierran
Plata que se escapa
Recupero
Cobros que nunca se acreditaron, aranceles por encima del acordado, facturas de proveedores con precios que no eran, clientes que quedaron debiendo y nadie reclamó. No es plata que ahorrás: es plata que entra.
El primer mes suele ser el más grande, porque aparece lo acumulado de años.
Margen y venta perdida
Productos que se venden por debajo del margen mínimo. Un competidor que se movió y nadie lo vio. Un artículo que se corta y recién se descubre cuando un cliente lo pide. Capital parado en mercadería que no rota desde hace un año.
Esta no se agota: mientras la empresa venda, sigue apareciendo todos los meses.
Trabajo que sobra
Costo
Ese proceso hoy no cuesta solo horas. Cuesta los errores que terminás pagando y el tiempo de las personas que los corrigen. Sumado, casi siempre es más que automatizarlo y operarlo. Esa cuenta la hacemos con vos, con tus números.
Capacidad
Vos y tu equipo pasan a manejar el doble o el triple, y en una fracción del tiempo. Cuando el negocio crece no hace falta contratar otro administrativo: el proceso absorbe el volumen solo, y las horas que hoy se van en cargar datos quedan libres para lo que sí requiere criterio.
Los procesos que tomamos
Los demás se suman después, sobre los mismos sistemas que ya quedaron conectados. Cada uno agregado cuesta menos que el primero.
Qué cobraste, qué entró efectivamente a la cuenta y qué falta, con el motivo de cada diferencia.
Cada factura comparada contra la orden de compra y el remito. Lo que no coincide, marcado antes de pagar.
Qué productos se venden por debajo del margen, dónde se movió la competencia y qué precio podés sostener con tu costo real.
Qué se va a cortar y cuándo, qué comprar y cuánto, según lo que rota y lo que tarda cada proveedor.
Entra el pedido como venga. Sale la cotización con tus precios por cliente, tus descuentos y tu stock real.
A quién reclamarle primero y el seguimiento hecho, sin que nadie tenga que acordarse.
Consultas de clientes respondidas con datos reales de tu sistema: estado del pedido, saldo, disponibilidad. Lo que necesita criterio pasa a una persona.
Una vez por semana: qué cambió, por qué, y qué necesita que alguien decida.
Ajuste de precios por costo, rotación y competencia, con tus reglas de margen y tus topes.Se suma cuando ya hay confianza
Cómo trabajamos
Media hora con la persona que hoy hace el trabajo. Salís de esa reunión con un número propio: lo que te cuesta el proceso cada mes. Si ese número no justifica contratarnos, te lo decimos ahí mismo.
Entre tres y cinco semanas. Alcance escrito y precio cerrado antes de arrancar. El plazo empieza cuando tenemos los accesos, no cuando se firma.
El proceso corre todos los meses y nosotros lo mantenemos andando. Si un proveedor cambia un formato o se cae una conexión, lo resolvemos nosotros. Podés cortar cuando quieras.
Lo que hoy está al alcance
Construir esto se volvió mucho más rápido y mucho más barato. El resultado no cambió: cambió lo que hace falta para tenerlo.
El precio
Dos empresas pagan distinto por el mismo proceso, y en las dos la cuenta cierra. Lo definen tu volumen y las horas que hoy consume.
Construir el proceso y conectarlo a tus sistemas. En la mayoría de los casos se paga con lo que aparece el primer mes. Precio cerrado antes de empezar.
Que corra, que lo miremos y que siga funcionando cuando algo cambia. Incluye horas de ajuste todos los meses.
Arriba de lo que incluye el abono, se paga por documento procesado. Si tu volumen baja, pagás menos.
Antes de escribirnos
Somos para vos si
Buscá otra cosa si
Quién está atrás
Diseñé y operé la arquitectura de datos de una distribuidora mayorista: stock, precios, compras, logística y cobranzas, con más de mil doscientos pedidos por mes. Todo lo que ofrecemos acá lo construí antes para resolver un problema propio.
Licenciado en Ciencias de la Computación por la Universidad de Buenos Aires. Con equipo técnico propio detrás, así que tu proceso no depende de que una sola persona esté disponible.
Primer paso
Medimos qué te cuesta hoy el proceso: horas, errores y lo que se pierde en el camino. Ese número queda para vos, nos contrates o no.
Pedir la reunión por WhatsAppSin presentación de ventas · Con quien hace el trabajo